El vertiginoso crecimiento económico que ha tenido Brasil en estos últimos años también se ve reflejado en su sistema educativo, que está creciendo en calidad y variedad de propuestas. Solamente las instituciones de educación superior públicas y privadas ofrecen más de 23 mil cursos y cuentan con cerca de cinco millones de estudiantes matriculados. Dentro de la red educativa brasilera, encontrarnos instituciones que por su calidad en la enseñanza son reconocidas a nivel internacional. Algunas de ellas se ubican en la lista de las mejores universidades del mundo, según el ranking publicado por Times Higher Education.
A las infraestructuras modernas y bien preparadas de las instituciones hay que sumar un equipo de profesores bien calificados, precios accesibles, una gran disponibilidad de cupos y variedad de cursos de todas las áreas de conocimiento. Las universidades públicas y privadas invierten cada vez más para integrar nuevos alumnos a la red de educación terciaria, promoviendo la inclusión social. Los programas de investigación y extensión universitaria cobran cada vez mayor protagonismo, siendo los mayores responsables del crecimiento tecnológico y científico del país.